El tema de esta semana: “PREPAREMONOS”
Si deseas Navegar por la Eternidad y susbscribirte a nuestro boletín semanal, haz click aquí
|
Desde Adán hasta Jesús, el Espíritu Santo no habitó dentro de ningún hombre; no podía. Pues las vasijas que fueron diseñadas para contenerlo no estaban preparadas. Cuando Adán peco, el reino del hombre entro en conflicto con el Reino de Dios. El gobierno de Dios rompió relaciones con el hombre y retiro al Espíritu Santo. A raíz de su pecado el hombre se convirtió en un recipiente impuro, y Dios retiro su gloria; su presencia y su autoridad de gobierno. Cuando el hombre perdió al Espíritu Santo de Dios, el Reino no pudo venir en su plenitud a la tierra. Luego de haber pecado. Adán era como un embajador sin poderes, un hombre sin nación, esclavizado en el reino de las tinieblas de Satanás. “Jesús vino para restaurar al hombre a su posición original en la tierra” 1 Juan 3:8 (…) Jesús vino a destruir la obra del diablo. Para librarnos del reino de las tinieblas y llevarnos al Reino de la Luz. 1 Pedro 2:9 (…) Y darnos el poder para tomar el lugar que nos corresponde. 1 Tesalonicenses 5: 5 Efesios 5: 8 “Andad como hijos de luz” 1 Juan 1:7 Juan 1: 12 - 13 Una vez que depositamos nuestra confianza en Dios, sabemos que somos hijos de Dios. Somos introducidos a un nuevo poder para vivir la vida. Ese poder nos capacita para cumplir el propósito de Dios como embajadores del reino Celestial; una comisión que él nunca revocará. Como verdaderos hijos de Dios ahora estamos conectados con el gobierno de nuestro Padre; atravez del Espíritu Santo y empezaremos a reinar como parte de la realeza Celestial. Joel 2: 28-29 Jesús preparo el camino para que el poder del Espíritu Santo pudiera no solo venir eventualmente como lo hacía en el antiguo testamento; sino morar dentro de cada uno de nosotros. Nadie era lo suficientemente santo antes como para proveer una habitación adecuada para el Espíritu Santo de Dios. En el Antiguo Testamento venia sobre ciertos individuos por periodo de tiempo y luego se marchaba. El pueblo no conocía al Espíritu Santo de Dios como una presencia que habitaba continuamente en sus vidas. Ellos solo conocían la influencia exterior del Espíritu. El Espíritu vino sobre Sansón, y el llevo a cabo poderosas proezas de fuerza. Vino sobre Moisés, Elías y Eliseo y los faculto para hacer grandes señales y milagros. Vino sobre Gedeón, quien luego derroto a un ejército de miles con tan solo trescientos hombres. El Espíritu Santo venia sobre ellos y luego se retiraba, pues ninguno de ellos todavía era vasos adecuado para que habitara su presencia. Ninguno era capaz de administrar el Reino de Dios hasta que viniera Jesús a restaurar el lugar del Espíritu Santo de Dios en el corazón del hombre. Hoy por medio de Cristo Jesús, su sangre preciosa que nos limpia de todo pecado, nos hace aceptos y por eso somos llenos del poder del Espíritu Santo el cual mora dentro de cada uno de los creen en El. Y el Espíritu Santo nos introduce al Reino eterno de nuestro Padre. ¡Aleluya! Lucas 12: 32 Es el deseo de nuestro Padre darnos la plenitud de vida que se encuentra dentro de su Reino. El desea restaurar nuestra conexión con El. Lucas 11: 11-13 La muerte de Jesús fue realmente un medio para un fin. Darle un lugar al Espíritu Santo en la vida del ser Humano. El Calvario se convirtió en una fuente de limpieza. Todo aquel que tomara de esa fuente sería completamente limpio de inmundicia. Esta purificación nos prepararía para recibir el poder del Espíritu Santo. Juan 20: 21-22 Luego de anunciarles su tarea; “El Soplo” sobre ellos y les dijo: “Reciban delEspíritu Santo” Con el proceso de limpieza completado y ahora llenos del poder del Espíritu Santo, estamos listos para avanzar como dignos representantes de un Reino poderoso de Paz, sanidad, gozo, prosperidad. Capacitados para llevar su reino a todo el mundo. “¡Tenemos al poderoso Espíritu Santo de Dios en nosotros y con nosotros!” Nuestro Padre esta apunto de soplar otra vez. Pues nos quiere restaurar para llevarnos a nuestro lugar anterior de honor, dominio y autoridad y por eso nos pide que nos arrepintamos porque el Reino Eterno está entre nosotros y descubramos que somos:
|

